El Descendimiento se echa a la calle

La Voz de Córdoba – Blas Jesús Muñoz – 19 abril, 2019

La hermandad del Descendimiento realizará su salida procesional. Así lo han decidido los responsables de la corporación que, en breve, comenzarán su estación de penitencia hacia la Catedral de Córdoba

Cabe recordar que, previamente, la junta de gobierno de la hermandad del Descendimiento había solicitado media hora de demora a la Agrupación de Cofradías, para decidir si realizaban -o no- estación de penitencia en la Catedral este Viernes Santo.

La institución que representa a las hermandades cordobesas concedía el aplazamiento. Cabe apuntar que al no salir ni la Expiración, ni los Dolores ni la Soledad, la media hora solicitada por la primera ya no afectaba ni al Descendimiento ni al Sepulcro. De hecho, a la corporación de la Compañía, solo le afectarían los 30 minutos si la cofradía del Campo de la Verdad salía finalmente, como así va a ser. 

Cabe recordar que el recorrido del Descendimiento es: Salida (19:40), Paseo Cristo del Descendimiento, Plaza de Santa Teresa (20:00), Bajada del Puente, Puente Romano (20:30), Entrada C.O (20:54), Salida C.O (22:14), Cardenal González (22:30), Cruz del Rastro, Ronda de Isasa (23:00), Puente Romano (23:30), Bajada del Puente (00:00), Plaza de Santa Teresa (00:30), Paseo Cristo del Descendimiento, entrada (01:00).

Fray Ricardo reinterpreta el palio del Buen Fin

El diseño mantiene las líneas estéticas del palio actual que, en su momento, también dibujó el religioso

Publicado por Blas Jesús Muñoz el 22/10/2018 · La Voz de Córdoba

 

 

Ricardo
Presentación del palio del Buen Fin./Foto: Jesús Caparrós

La casa de hermandad del Descendimiento ha acogido la presentación del diseño del nuevo palio de Nuestra Señora del Buen Fin. O, más específicamente, la reinterpretación de actual baldaquín. En el acto han participado el consiliario de la hermandad del Descendimiento, Pedro Soldado; el hermano mayor de la cofradía, Manuel Aguilera; así como el diseñador, Fray Ricardo y el bordador y vestidor de la Virgen, Antonio Villar.

Aguilera ha destacado la creación de un grupo de trabajo en la que han formado parte Fray Ricardo, Antonio Villar y Fernando Morillo. Subrayando que la idea era conseguir “un palio más funcional”, para lo que se ha procedido a la reestructuración de algunas piezas. El hermano mayor ha enfatizado que se trata de un proyecto definitivo y de futuro, que ha contado con la participación y respaldo del consiliario. En los próximos meses se comenzarán los trabajos y no se han marcado plazos.

Por su parte, Soldado ha destacado que esto no quiere decir que el palio con el que ha procesionado Nuestra Señora del Buen Fin no haya sido digno, “todo lo contrario”. Y ha recordado y puesto en valor el trabajo de muchas personas de la hermandad. Mientras que ha recalcado el afán de mejorar siempre pensando en lo mejor para mayor gloria de dios y de la Virgen”.

Fray Ricardo ha señalado que la esencia del palio no cambia. Y ha puesto en valor el flecaje nuevo y las borlas. A ello hay que sumar que, el religioso ha apuntado que en la hermandad “ha habido amor y tesón” . Y ha destacado que es un proyecto ambicioso., Mientras que Villar ha asegurado que” yo no he ideado nada nuevo, con la ayuda de Fernando Morillo, vimos que tenía un paño demasiado grande. Por lo que la bambalina se ha alargado y se ha acortado el paño”. Destacando que se ha optado por un fleco que ayude a conseguir la proporción. “Se mantienen las rosas que Ricardo diseñó, los salcillos o anillas, el anagrama central y se incluyen las siete rosas por los siete dolores de la Virgen. El techo de palio se mantiene y la bambalina trasera mantendrá el escudo”. Todo para ofrecer un hermoso diseño, de corte clásico y que apunta a un gran salto cualitativo en la hermandad.

La Voz de Córdoba. Manuel Aguilera nuevo hermano mayor del Descendimiento

El responsable electo de la cofradía del Viernes Santo obtiene la confianza de 157 hermanos

Publicado por Blas Jesús Muñoz el 24/6/2018  – La Voz de Córdoba

Manuel Aguilera será el hermano mayor del Descendimiento durante los próximos cuatro años. Así se desprende del resultado de las votaciones realizadas este domingo en el cabildo general de la cofradía del Viernes Santo. Como ha indicado la corporación el resultado ha sido de 157 votos a favor de Aguilera, 46 votos a favor de Pedro Pila, 3 en blanco y cinco nulos. Sumando un total de 211 emitidos.

Cabe destacar que Aguilera cuenta entre sus proyectos el hermano mayor electo destacaba que, “en aspectos patrimoniales, se intentarán suplir las carencias que existen en el cortejo, así mismo todos somos conscientes que el paso del Señor del Descendimiento ya terminado de dorar conlleva un mantenimiento para que este en perfecto estado. En el paso de Nuestra Señora del Buen Fin, en concreto su palio esta realizado en aplicación, pieza que a lo largo del mandato se tiene en miras comenzar a mejorar”.

Otro de los aspectos que Aguilera señalaba a La Voz radicaba en los cambios “en el ámbito de gestión de la hermandad, creo que la tecnología es algo que hoy día forma parte de nuestras vidas, por ello se facilitara a partir de mi entrada al cargo de fichas de actualización de datos a los Hermanos, en las que se pedirá correo electrónico y se comenzara a mandar citaciones ordinarias y extraordinarias a través de este”.

“También se facilitara por este medio la recogida de la papeleta de sitio, para todos los Hermanos, incluso se baraja aunque esta por desarrollar más a fondo si salgo elegido, crear un apartado en nuestra web, que sea para cada hermano y acceda con usuario y contraseña, de modo, se creara una ficha personal en la cual pueda consultar sus recibos, su lugar en la estación de penitencia, etc”, desvelaba el nuevo hermano mayor. Éste añadía que, “incluso, llegando a poder abonar papeleta de sitio y recibos por esa sección de nuestra web. Otro objetivo a abordar será el reglamento interno, el cual creo está muy poco detallado sobre todo en cuanto a la estación de penitencia se refiere. Se realizara una revisión intensa de todo él para mejorar en lo posible sus carencias y poder aprobarlo en la próxima asamblea”.

El Descendimiento se adelanta a los carnavales

La hermandad del Campo de la Verdad organiza un ensayo solidario, en el que participarán comparsas y chirigotas cordobesas

Blas Jesús Muñoz el 7/1/2018

 

El Concurso de Agrupaciones Carnavalescas de Córdoba dará comienzo el próximo 26 de enero, en el Teatro Góngora. Si bien, prácticamente dos semanas antes de que comience el certamen, algunas de las agrupaciones que se darán cita en el mismo realizarán un ensayo muy especial. Organizado por la hermandad del Descendimiento, el evento tendrá fines solidarios.

Tres comparsas (La Tartana; Piedra, papel o tijera; y Pase y vean) y cuatro chirigotas (Pole, posición; Los herederos de doña Mariana; Valla cuelgue; y Filosofía y Letras), llevarán a cabo el ensayo general, previo al concurso, que se celebrará en la nave del polígono de Chinales, en el callejón ubicado frente a la empresa Coralbe, a partir de las 13:30 horas.

Pablo Castilla, Fernando Abad, Suso y Marcos, Daniel Díaz, Francisco Jurado, Antonio Gálvez y José Manuel Jiménez son los autores de siete agrupaciones que, en su camino al Teatro Góngora realizarán una parada muy especial, junto a la hermandad del Descendimiento, para hacer bandera de la solidaridad.

Cabe recordar que otros colectivos, como las Brigadas blanquiverdes y la propia plantilla del Córdoba CF se han sumado a la labor social de la cofradía del Viernes Santo, en fechas recientes. Una trabajo solidario que tenía uno de sus platos fuertes a mediados de este mes de diciembre. Y es que las hermandades que integran la parroquia de San José y Espíritu Santo llevaban a cabo su tradicional Cabalgata de Recogida de Alimentos. Así, los cofrades de la Vera Cruz, Descendimiento y Rayo daban cuenta, una vez más, de su intensa vocación de servicio hacia los más necesitados. El cortejo solidario tenía, además, otro aliciente. Y ése no era otro que la participación de la banda de cornetas y tambores Caído y Fuensanta.

El sueño de una noche de Viernes Santo

El paso de las cinco hermandades de la jornada por carrera oficial deja constancia de su solvencia y precisión para cumplir los horarios

Publicado por Blas Muñoz el 15/4/2017 a las 11:31

Luis Miguel Carrión dio los tres golpes al martillo en el umbral de Santa Catalina para cerrar en la Catedral una jornada de Viernes Santo perfecta. El paso de la Virgen del Desconsuelo dejaba tras de sí el grueso de una Semana Santa que ya aguarda al Resucitado y que, en la Soledad, la Expiración, el Descendimiento y los Dolores encontró la primera parte de un epílogo de lujo. Ello sumado a la experiencia catedralicia de las cinco hermandades, sirvió para que el cumplimiento de los horarios fuera escrupuloso y dejará constancia de unos días que han ido perfeccionando el paso por carrera oficial, progresivamente.La Soledad, de luto y con la sobriedad que caracteriza a su cortejo, lució la nueva saya que le realizara Francisco Mira. Así, la primera de las tres vírgenes de Luis Álvarez Duarte que procesionaban el Viernes Santo dejó impregnado, desde Santiago, el sigor del silencio proyectado en la sobriedad franciscana de un cortejo nazareno por el que no pasa el tiempo. El mismo que avanzaba firme en la zancada de los costaleros a los que Enrique garrido guiaba con la seguridad del capataz que es auténtico dominador de la escena.

Maese Luis, San Francisco y Caño quebrado dejaban las primeras estampas de la hermandad de la Expiración por hermosos y angostos enclaves, que se dejaban llevar por el viento cadencioso con que juega el fagot que anuncia la muerte. Un final dulce y delicado en el rostro de Nuestra Señora del Rosario, mientras su palio avanzaba por el recinto catedralicio. Su mirada pura de Virgen niña parecía alejarse de su hermana de Santiago y, sin embargo, los nudos de la historia del Viernes Santo la historia se condensan en las etapas de una cronología mística que, en ese instante, ya se fundían en las retinas la luz de la cera que confluye en la tez del Rosario, mientras Jesús Ortigosa mandaba a su cuadrilla de regreso a San Pablo.

El contrapunto del Viernes lo puso el Descendimiento. Los acordes de Caído y Fuensanta sonaban limpios, a la pura corneta que, más allá de cada pieza, recorre la técnica, pericia y experiencia a partes iguales. La banda de la Esperanza potenció los acordes postreros de su Semana Santa. La misma en la que ha vuelto a mostrar la auténtica dimensión de la música procesional cordobesa. Dejándose llevar por los dos conjuntos, el misterio de Jesús descendido de la Cruz y la Virgen del Buen Fin alcanzaron el templo dejando emoción a raudales en su barrio del Campo de la Verdad y conservando la estética sin parangón de su cortejo atravesando el Puente Romano.

El tiempo se detuvo y la agrupación musical de la Redención armonizó -con un nivel de perfección incomparable- los sones luctuosos del caminar del Cristo de la Clemencia. Francisco Ávalos tocó el martillo en la Puerta de Santa Catalina para agradecer al Cabildo de la Catedral que todas las cofradías realicen estación de penitencia en su casa. La cuadrilla avanzó para dejar paso a la historia devocional de la ciudad condensada en una imagen. El arca mística de la piedad popular cordobesa, Nuestra Señora de los Dolores, se despidió del templo  con los sones de Saeta Cordobesa y, en el Patio de los Naranjos, quedó la sensación de que el tiempo estaba cumplido.

La cruz de Jerusalén, los esbeltos nazarenos del Santo Sepulcro -como guardianes de la fe- iban a completar la jornada custodiando el caminar de la urna. Nuestro Señor Jesucristo del Santo Sepulcro volvió a retomar los dos siglos del decreto de Trevilla para cerrar la procesión, el Viernes y la Semana Santa que aguarda su Resurrección en Santa Marina. El palio de Nuestra Señora del Desconsuelo en su Soledad alumbraba con su candelería, más allá del propio baldaquín, el Patio de los Naranjos al completo. Cantabile unía su canto a la sacra conversación del Duelo y, ante la escena, para quienes la contemplaban no era difícil entender que ya eran parte de la historia, la más trabajada, la mejor posible.