EL ORGULLO DEL CAMPO DE LA VERDAD

El Cristo del Descendimiento incorpora dos nuevos Santos Varones
A. Calero (Redacción) | Fotos: Oscar Barrionuevo

descen_2010_dia«Vamos a hacerlo bonito, como sabemos en el Campo de la Verdad, que vamos a entrar ya en las Tendillas». No es la voz del capataz, sino de una vecina que anima a sus costaleros que afrontan la recta final de la calle San Fernando. Una de tantas que acompaña al Cristo de Descendimiento desde la otra orilla del Guadalquivir, en un camino que comenzó hace ya horas pero que llega a uno de los momentos más esperados al girar por Claudio Marcelo y entrar en la Carrera Oficial. «Que vean como hacemos de bien las cosas» continúa mientras las zapatillas de los costaleros rachean despacito y van dejando cada vez más atrás el Puente de Miraflores, que lo separa de su templo. Unos segundos antes, el contraguía dedicaba la levantá «a la cruz de guía, que nos está abriendo camino hasta las Tendillas», a la vez que tenía un recuerdo para su padre «que es lo que yo más quiero». El Descendimiento comenzaba así su andadura por la carrera oficial con ese arte que le imprimen al otro lado del río.

buenfin_2010_diaEl orgullo del Campo de la Verdad se observa en cada detalle del cortejo, en el desfile de nazarenos, en las chicotás de los costaleros, en cada pausa y en cada levantá . Y hasta en el paso. La imagen del Descendimiento ha incluido este año dos nuevos santos varones -Nicodemo y José de Arimatea- que han sido tallados por el imaginero Alfonso Castellano, vecino del Campo de la Verdad. «Es un artista», murmuraba la bulla a la salida del cortejo. El escultor ha querido que los santos varones se miren el uno al otro, otorgando así una escena con más complicidad y dulzura en el momento en el que bajan a Cristo, ya muerto, de la cruz. Con el trabajo del joven imaginero la hermandad es incluso un poco más auténtica.

Mientras José de Arimatea y Nicodemo bajan al Señor del Descendimiento, San Juan consuela a la Virgen y el misterio avanza con los compases de Consuelo Gitano de la Banda de Nuestra Señora de la Fuensanta y Padre Jesús Caído.

descen2_2010_diaDecenas de penitentes siguen al Descendimiento tras el acompañamiento musical. Son los vecinos del Campo de la Verdad que siguen a su Cristo desde la Parroquia de San José Divino Obrero. Unos minutos después se inicia el cortejo de nazarenos de la Virgen del Buen Fin. Los niños aprovechan para pedir cera y los cofrades se agolpan en la Cuesta de Luján para ver mejor la procesión. La imagen se abre paso entre la multitud e impone con su mirada de dolor bajo el palio. Apenas quedan unos metros para entrar en la Carrera Oficial y se produce el relevo de los costaleros. Todos quieren forma parte de ese momento «en el que miles de ojos nos están mirando», como animan a la cuadrilla. El esperado momento es una mezcla de sentimientos porque el paso por las Tendillas significa el regreso a casa. El descendimiento vuelve al Campo de la Verdad y, aunque el cansancio lo agradece, el corazón pide que se alargue otro ratito más hasta esperar al año que viene.

El Descendimiento bendice las efigies de los Santos Varones

bendicion_santos_varones_28Las nuevas obras han sido talladas por el imaginero Alfonso Castellano.Vienen a sustituir las que realizó Miguel Angel González Jurado.
Francisco Mellado – Redacción

Las nuevas imágenes de los Santos Varones, José de Arimatea y Nicodemo, fueron bendecidas anoche durante la fiesta de regla que celebró la hermandad del Descendimiento. Estas tallas acompañarán al Cristo del Descendimiento el próximo Viernes Santo. Las efigies han sido realizadas por el joven imaginero cordobés Alfonso Castellano y vienen a sustituir a las realizadas en el año 1994 por otro cordobés de la gubia, Miguel Angel González Jurado.

Como apuntó en su momento la hermandad del Descendimiento, el cambio viene motivado por la desproporción que presentan con respecto al Cristo, una talla de Amadeo Ruiz Olmos, así como el elevado peso de las mismas, que recae sobre la cruz incidiendo gravemente en el estado de conservación del titular.

En lo que respecta a las nuevas imágenes, Alfonso Castellano destacó «la cohesión de las mismas», así como la adaptación, «sobre todo en proporción», a la imagen titular.

Técnicamente, las cabezas y las manos de las efigies han sido realizadas en madera de cedro, mientras que el cuerpo es de fibra de carbono. Las imágenes miden 1,67 metros, en el caso de José de Arimatea, y 1,62, en el de Nicodemo, con un peso que oscila los 30 kilos, casi tres veces menos que los sustituidos.

En cuanto a las ropas, se han confeccionado en el taller de bordado de la hermandad bajo la dirección de Antonio Villar.

El cordobés Alfonso Castellano, una joven promesa de la imaginería procesional

Francisco Mellado – Redacción

El autor de las imágenes es el joven imaginero cordobés Alfonso Castellano Tamarit, discípulo del reconocido imaginero Francisco Romero Zafra. Castellano, pese a su juventud, ha realizado numerosas tallas repartidas por diversos puntos de la geografía española. Entre éstas destaca el Resucitado de la localidad cordobesa de Espejo o el misterio de la hermandad de la Columna de Baeza (Jaén). Pero es ahora, con este encargo para la hermandad del Descendimiento, cuando Alfonso Castellano comienza a despuntar como una joven promesa de la imaginería procesional.

El Descendimiento sustituirá los Santos Varones por otros más ligeros.

Rafael Carlos Mendoza. Redacción

El joven cordobés Alfonso Castellano ha sido el elegido por la hermandad del Campo de la Verdad para cambiar las esculturas de Miguel Ángel González Jurado

El paso de misterio del Descendimiento contará en la estación de penitencia del próximo Viernes Santo con dos nuevas tallas de los santos varones, más ligeras y menos voluminosas que las anteriores. Las imágenes que estrenará la cofradía, encargadas al joven artista Alfonso Castellano, sustituirán a las que realizó Miguel Ángel González Jurado y luce la corporación desde 1994. Según la información facilitada por el hermano mayor, Manuel Aguilera, la cofradía se ha visto «obligada» a optar por el cambio de las figuras como consecuencia de los daños que éstas estaban causando en la cruz sobre la que está clavado el titular. Aparte de las dimensiones de las efigies, otro de los detalles que se podrán apreciar es que los santos varones, José de Arimatea y Nicodemo, se encuentran desatando igualmente al crucificado pero se miran el uno al otro.

La diferencia de peso entre las tallas de González Jurado y las de Castellano son más que notables. Así, las primeras rondan los dos metros de altura, casi 40 centímetros más que el Cristo, y pesan alrededor de 85 kilos cada una de ellas. Las que se encuentra esculpiendo el joven imaginero miden 1,67 metros, en el caso de José de Arimatea, y 1,62, en el de Nicodemo, y su peso en ningún caso es superior a los 30 kilos, casi tres veces menos que los que ha llevado la hermandad en estos últimos 16 años. En lo que respecta al material, Castellano se ha valido de la madera de cedro para la talla de las cabezas y las manos, mientras que el resto del cuerpo es de fibra de carbono.

Castellano, que destacó la «importancia» que supone para él el encargo de los santos varones del Descendimiento, se detuvo en algunos detalles alusivos a la iconografía de ambas figuras. En lo que respecta a Nicodemo, el artista recalcó que se «ha acentuado el aspecto de anciano», mientras que José de Arimatea «se muestra como con un semblante de dulzura triste». El trabajo en la talla del pelo y la barba de ambas imágenes es otro de los elementos en los que se detiene el autor local al referirse a los detalles más relevantes de las imágenes.

Aguilera, por su parte, subrayó la «mayor proporción» que tendrán a partir de ahora las efigies que componen el misterio y recordó asimismo el «cimbreo» al que se ha visto sometido el paso como consecuencia del «peso excesivo» de las tallas de González Jurado. En lo referente al futuro de estas dos obras, el hermano mayor del Descendimiento precisó que «primero se le ofrecerán al autor que las hizo y, si no las quiere, se venderán a otra cofradía».

La talla de José de Arimatea y Nicodemo se convertirá así en la carta de presentación de Castellano en la capital, ya que son las primeras que le encarga una cofradía de la ciudad. El joven artista cordobés se considera «de la escuela de Francisco Romero Zafra, con influencias recogidas tanto de Antonio Bernal como de José Carlos Rubio».

Welcome on our new Homepage!

Welcome! This is our new Homepage. Fresh and modern as it should be for every restaurant ;)

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget dolor. Aenean massa. Cum sociis natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Donec quam felis, ultricies nec, pellentesque eu, pretium quis, sem. Nulla consequat massa quis enim. Donec pede justo, fringilla vel, aliquet nec, vulputate eget, arcu. In enim justo, rhoncus ut, imperdiet a, venenatis vitae, justo. Nullam dictum felis eu pede mollis pretium. Integer tincidunt. Cras dapibus. Vivamus elementum semper nisi.

Leer más

La Virgen del Buen Fin vuelve al Campo de la Verdad

restauracion_buenFin_dCordobaFRANCISCO MELLADO. Redacción

Ayer, a las 20.30 horas, tuvo lugar en la parroquia de San José y Espíritu Santo la misa de acción de gracias en honor de Nuestra Señora del Buen Fin, titular mariana de la cofradía del Descendimiento, que vuelve al culto tras la restauración a la que ha sido sometida en los últimos meses por el imaginero cordobés Francisco Romero Zafra.

El diseño del palio de la dolorosa es un conjunto de gran unidad estética

A principios de los años 90, fray Ricardo de Córdoba, vestidor de la Virgen del Buen Fin, realiza el dibujo del palio que cobija a la dolorosa de la hermandad del Descendimiento. La primera fase del mismo, consistente en la bambalina frontal, fue bordada en tisú de oro por los talleres San Rafael, estrenándose en la Semana Santa de 1991. En 1997 se le encarga a Eduardo Heredia el bordado de la bambalina trasera y, seis años después, éste realiza las laterales. En el 2008 se estrena el techo de palio, una pieza que fue bordada en el taller de la hermandad bajo la dirección de Eduardo Frageiro. El techo mezcla el terciopelo con la malla, destacando, dentro del conjunto, la gloria situada en la parte central, donde se representa la Asunción de la Virgen rodeada de ángeles, obra tallada en madera por Manuel Luque.

Fray Ricardo presenta el nuevo manto de la Virgen del Buen Fin

El acto tuvo lugar anoche en la casa de hermandad del Descendimiento. Aún no está decidida la técnica en la que se va a bordar la pieza.
FRANCISCO MELLADO. Redacción

Presentación del nuevo manto del Buen Fin, anoche, en la casa de hermandad del Descendimiento.
La casa de hermandad del Descendimiento, acogió anoche la presentación del dibujo del manto de Nuestra Señora del Buen Fin, una obra que, como el resto del conjunto de bordados de la dolorosa del Campo de la Verdad, ha salido de las manos del capuchino fray Ricardo de Córdoba.

La nueva pieza fue presentada por el propio creador, quien declaró a Diario CORDOBA que ha dibujado un manto «para poner fin y broche a la Semana Santa de Córdoba», ya que la titular del Descendimiento es la última de las dolorosas que procesionan en la Semana Mayor.

En cuanto a la obra presentada anoche, sigue el diseño del resto del palio, con un profuso dibujo a base de hojarasca y pequeños detalles de gran preciosismo, aunque, como precisó el propio fray Ricardo de Córdoba, está enmarcada en su etapa de «madurez creativa».

La carga simbólica del dibujo del manto recae en la parte central del mismo, en concreto en la raspa que parte de la cabeza de la Virgen. En la parte alta sobresale la paloma del Espíritu Santo, dejando caer lumínicos rayos que recaen en un corazón traspasado por un puñal. Algo más abajo figuran las escaleras en relación directa con la hermandad del Descendimiento.

Ya solo queda decidir la técnica en la que se va a elaborar la pieza. Aunque aún no se puede precisar, sí que es seguro que se adaptará a las posibilidades de la cofradía.

Junto al manto, fray Ricardo de Córdoba ha dibujado una saya compañera para unificar todo el conjunto de bordados del palio, que se concluirán cuando el creador diseñe los faldones, algo en lo que el capuchino está ya pensando.

El Descendimiento presenta el boceto del manto para el Buen Fin

Redacción. J.C.

Redacción. J.C.

La hermandad del Campo de la Verdad estrenará este año una pieza bordada en los talleres de la cofradía para la Virgen del Refugio según diseño de Antonio Villar

Fray Ricardo sostiene el diseño de la nueva saya, ante el boceto del manto presentado ayer.

Los cofrades del Descendimiento conocieron en la tarde de ayer cómo será el nuevo manto de la Virgen de Buen Fin. El capuchino fray Ricardo de Córdoba, autor de buena parte del guión de esta hermandad del Campo de la Verdad, presentó el boceto a tamaño real, así como también el proyecto para una nueva saya. La característica fundamental de este proyecto es la profusión de hojarasca entrelazada que se expande por toda la superficie. En la parte central, destaca la paloma del Espíritu Santo sobre un corazón traspasado por la espada de Simeón. Bajo estos elementos se encuentra el escudo de la cofradía.Este nuevo manto completa el paso de la cotitular de la hermandad, que ya luce un palio cuyo diseño corresponde también a la mano de fray Ricardo de Córdoba y que este año lucirá el terminado de las bambalinas interiores.

La hermandad del Descendimiento celebró también ayer la misa por los cofrades difuntos, en el transcurso de la cual se procedió a la bendición por parte de su consiliario, Pedro Soldado, del nuevo manto de salida de la Virgen del Refugio, que figura en el paso de misterio. Esta pieza ha sido realizada en el taller de la cofradía formado por hermanas bajo la dirección del autor del diseño, Antonio Villar. El nuevo manto será estrenado en la estación de penitencia del próximo Viernes Santo. Una característica de este manto en estilo romántico son las flores de lis que forman parte de su decoración y que se encuentran salpicadas en la parte trasera del mismo. Con esta pieza se completa el exorno de esa dolorosa realizada por Miguel Ángel González Jurado.

Al término de la ceremonia, se celebró el tradicional acto de exaltación a la saeta y un concierto de marchas procesionales a cargo de la banda de cornetas y tambores de Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora de la Esperanza.

Terminado el recital se procedió al traslado en vía crucis de los titulares a la sede de la hermandad donde permanecerán hasta la estación de penitencia que tendrá lugar el próximo Viernes Santo.

En esta próxima Semana Santa, la hermandad del Descendimiento estrenará el dorado completo del paso de misterio. Este trabajo, iniciado en el año 2001, ha sido realizado progresivamente en el taller de José Carlos Rubio, autor a su vez de la modificación del mismo para darle las dimensiones actuales y de los nuevos candelabros arbóreos que luce en las esquinas.

Dibujo de fray Ricardo para el manto del Buen Fin

mandobuenfin_abc_cordoba

José Prieto. Redacción Foto: Rafael Alcaide

La hermandad del Cristo del Descendimiento presentó ayer el diseño del bordado del manto de salida de Nuestra Señora del Buen Fin, cuyo autor es fray Ricardo de Córdoba. Más tarde, durante la misa por los hermanos difuntos, se bendijo el nuevo manto de la Virgen del Refugio, confeccionado en el taller de bordado de la cofradía con dibujo de Antonio Villar.

NUEVA OBRA DE FRAY RICARDO DE CORDOBA.

taller_bordado2Presentación del dibujo del manto del Buen Fin
El acto se desarrollará en la parroquia de San José y Espíritu Santo.
F.M. Rdacción

El viernes 27 de marzo, a las 19.00 horas, en la parroquia de San José y Espíritu Santo (Campo de la Verdad) tendrá lugar la presentación del dibujo del manto de salida de Nuestra Señora del Buen Fin, titular de la cofradía del Descendimiento. El acto correrá a cargo del creador de la pieza, el capuchino fray Ricardo de Córdoba, hermano de honor de la cofradía del Descendimiento y vestidor de la Virgen del Buen Fin.

Momentos después, sobre las 20.30 horas, se procederá a la bendición del nuevo manto de salida para la Virgen del Refugio, pieza elaborada en el taller de la cofradía del Descendimiento, bajo diseño y dirección del bordador Antonio Villar. Este manto, con dibujo en estilo romántico, ha sido bordado sobre terciopelo color berenjena.

El paso del Descendimiento aparecerá totalmente dorado

Luis Miranda. Redacción

El paso del Santísimo Cristo del Descendimiento se presentará el próximo Viernes Santo totalmente terminado de dorar. Los talleres de José Carlos Rubio están ultimando la aplicación del pan de oro a los respiraderos laterales, los únicos que quedaban todavía en el color de la madera.

El estreno de este año será bastante significativo porque supondrá la culminación del proceso de reforma iniciado en el año 2001, y que supuso la realizacion de mejoras y de modificaciones para un paso que en esencia seguiría siendo el mismo y conservaría las características que había tenido desde la década de 1940, según era deseo de la cofradía del Campo de la Verdad.

En ese momento, José Carlos Rubio dio al paso nuevas dimensiones, de forma que sería más estrecho y más largo de lo que era hasta entonces. Esto perseguía una finalidad tanto estética como práctica, ya que las nuevas medidas permitían que pudiese pasar por las calles Conde y Luque y Deanes en su camino de regreso.

La hermandad se ahorraba así casi dos horas de camino, que antes tenía que emplear regresando al Puente Romano a través de la calle de la Feria o del lateral de Conde de Vallellano, lo que implicaba hacer un rodeo bastante largo.

Nuevos candelabros.

José Carlos Rubio realizó nuevos candelabros para el trono en sustitución de unos anteriores mucho más rígidos, mejoró las cresterías y sustituyó las características cabezas de los evangelistas de las esquinas por otras exactamente iguales, pero de mayor tamaño. También incorporó algunos elementos iconográficos, retalló las partes más deterioradas y realizó maniguetas, de las que el paso, obra de Antonio Corrales León, carecía hasta entonces, y que son la única parte del paso que no aparece dorada, sino en color caoba.

En aquel año 2001 el trono apareció en el tono de la madera desnuda, ya que los trabajos habían supuesto la eliminación total del dorado anterior, que era de muy mala calidad y de la misma época en la que se realizó el paso.

En años sucesivos, el taller de José Carlos Rubio emprendió la aplicación del pan de oro al renovado paso, que este año al fin se mostrará terminado en la tarde del Viernes Santo. También se dio policromía las cabezas de los cuatro evangelistas y a las cartelas de la canastilla.