El paso del Descendimiento aparecerá totalmente dorado

Luis Miranda. Redacción

El paso del Santísimo Cristo del Descendimiento se presentará el próximo Viernes Santo totalmente terminado de dorar. Los talleres de José Carlos Rubio están ultimando la aplicación del pan de oro a los respiraderos laterales, los únicos que quedaban todavía en el color de la madera.

El estreno de este año será bastante significativo porque supondrá la culminación del proceso de reforma iniciado en el año 2001, y que supuso la realizacion de mejoras y de modificaciones para un paso que en esencia seguiría siendo el mismo y conservaría las características que había tenido desde la década de 1940, según era deseo de la cofradía del Campo de la Verdad.

En ese momento, José Carlos Rubio dio al paso nuevas dimensiones, de forma que sería más estrecho y más largo de lo que era hasta entonces. Esto perseguía una finalidad tanto estética como práctica, ya que las nuevas medidas permitían que pudiese pasar por las calles Conde y Luque y Deanes en su camino de regreso.

La hermandad se ahorraba así casi dos horas de camino, que antes tenía que emplear regresando al Puente Romano a través de la calle de la Feria o del lateral de Conde de Vallellano, lo que implicaba hacer un rodeo bastante largo.

Nuevos candelabros.

José Carlos Rubio realizó nuevos candelabros para el trono en sustitución de unos anteriores mucho más rígidos, mejoró las cresterías y sustituyó las características cabezas de los evangelistas de las esquinas por otras exactamente iguales, pero de mayor tamaño. También incorporó algunos elementos iconográficos, retalló las partes más deterioradas y realizó maniguetas, de las que el paso, obra de Antonio Corrales León, carecía hasta entonces, y que son la única parte del paso que no aparece dorada, sino en color caoba.

En aquel año 2001 el trono apareció en el tono de la madera desnuda, ya que los trabajos habían supuesto la eliminación total del dorado anterior, que era de muy mala calidad y de la misma época en la que se realizó el paso.

En años sucesivos, el taller de José Carlos Rubio emprendió la aplicación del pan de oro al renovado paso, que este año al fin se mostrará terminado en la tarde del Viernes Santo. También se dio policromía las cabezas de los cuatro evangelistas y a las cartelas de la canastilla.