Fe, tradición y compromiso bajo la trabajadera

La Hermandad del Santísimo Cristo del Descendimiento celebró el pasado 10 de marzo la tercera y última tertulia cofrade de la Cuaresma 2026, un encuentro dedicado en esta ocasión a reflexionar sobre una de las figuras más representativas y, al mismo tiempo, más silenciosas de nuestra Semana Santa: el costalero. Bajo el título «El costalero, ¿fe y tradición?», la mesa redonda invitó a los asistentes a mirar bajo el paso para comprender mejor el significado de quienes sostienen, desde el anonimato y el sacrificio, una parte esencial de nuestras estaciones de penitencia.

El coloquio contó con la participación de José Manuel Pérez Benítez, capataz del Santísimo Cristo del Amor y costalero; Yolanda Alquézar Sigüenza, costalera de la Encarnación; Manuel Orozco Estrada, capataz de Nuestro Padre Jesús Caído y de la Encarnación; y Antonio Estévez Villafuerte, costalero del Descendimiento. Cada uno de ellos aportó su experiencia personal y su visión sobre el mundo del costal, enriqueciendo el diálogo desde distintas responsabilidades y vivencias dentro de las cuadrillas.

A lo largo del encuentro se abordó una cuestión que cada vez aparece con más frecuencia en el ámbito cofrade: si ser costalero responde principalmente a un acto de fe o a una tradición cultural profundamente arraigada en nuestras ciudades.

Los participantes coincidieron en señalar que, para muchos costaleros, meterse bajo un paso es mucho más que un esfuerzo físico. Es una forma de oración, de entrega silenciosa y de compromiso con la hermandad. El sacrificio, la responsabilidad compartida y la emoción que se vive bajo las trabajaderas se convierten en una auténtica ofrenda nacida de la devoción hacia la imagen que se porta.

Al mismo tiempo, también se destacó que el mundo del costal forma parte de la identidad cultural de nuestras ciudades y de nuestras hermandades. En muchas cuadrillas conviven generaciones de familias, amigos y vecinos que mantienen viva una tradición que se transmite con orgullo de padres a hijos, consolidando un fuerte sentimiento de pertenencia.

Lejos de presentarse como realidades opuestas, el debate dejó clara una idea que resume bien el espíritu de la Semana Santa: fe y tradición caminan juntas. Para algunos, la tradición es el camino que termina conduciendo a la fe; para otros, la fe es la que otorga un sentido profundo a una tradición que se hereda y se vive en comunidad.

La mesa redonda permitió además reflexionar sobre la evolución del mundo del costal en los últimos años, el papel creciente de los jóvenes dentro de las cuadrillas, la influencia de las redes sociales en la percepción del costalero y los valores que deben seguir definiendo esta labor en el futuro: humildad, compañerismo, sacrificio y respeto por la hermandad.

Con este encuentro, la Hermandad del Descendimiento pone el broche final al ciclo de tertulias cofrades organizado durante esta Cuaresma, un espacio de diálogo y reflexión que ha permitido profundizar en diferentes aspectos de nuestra vida cofrade y en el significado más profundo de nuestras tradiciones.

Desde la Hermandad queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a los ponentes y a todos los asistentes que han participado en estas jornadas, contribuyendo con su presencia a enriquecer el debate y a fortalecer la vida de hermandad.

Que este tiempo de Cuaresma nos ayude a prepararnos interiormente para vivir con intensidad una nueva Semana Santa, y que el Señor del Descendimiento nos guíe siempre en nuestro caminar.