Inicio formal de la Cuaresma

via_crucis_agrupacion2012_57Como es tradicional en el inicio de la Cuaresma, las cofradías cordobesas rezaron juntas el Vía Crucis, que estuvo presidido por la imagen del Cristo del Descendimiento
Francisco Mellado – Diario de Córdoba

Con todo el azul sobre el Campo de la Verdad, el Santísimo Cristo del Descendimiento se dirigía en la tarde de ayer hasta la Santa Iglesia Catedral como eje y punto focal del Vía Crucis penitencial de las hermandades y cofradías cordobesas.

Puntualmente se abrieron las puertas laterales de la parroquia de San José y Espíritu Santo. Fue entonces cuando pudo comprobarse la cantidad de hermanos, en este año tan especial para éstos, que acompañaron a la parihuela al Santísimo Cristo del Descendimiento, imagen elegida por los 75 años que la hermandad que rinde culto al devoto Cristo lleva dando calor espiritual a este popular barrio de la ciudad.

El Cristo, que en 1938 tallara Amadeo Ruiz Olmos, fue portado en unas parihuelas cedidas por la hermandad de la Virgen de los Dolores. Como exorno lució cuatro faroles en las esquinas prestados por la hermandad de la Soledad y como adorno floral unos elegantes centros de iris morado.

Fue un Vía Crucis rápido. Antes del horario previsto el Cristo del Descendimiento estaba en la Catedral. Poco a poco, entre la ida y la vuelta al primer templo de la diócesis, se fueron rezando las catorce estaciones. Distintas hermandades se encargaron del piadoso rezo que fue intercalándose con los sones del quinteto de viento de la banda de la Esperanza, con un acertado repertorio que daba la solemnidad que este tipo de actos requiere.

La parihuela del Santísimo Cristo del Descendimiento entró en su templo poco más allá de las siete y diez de la tarde, en medio de una bulla de estandartes y chaquetas oscuras que, ante el adelanto del horario de llegada, dudaban entre si quedarse en la posterior eucaristía o marcharse.
Poco después dio comienzo la eucaristía, presidida por el delegado diocesano para hermandades y cofradías y párroco de San José y Espíritu Santo, Pedro Soldado. A lo largo de la homilía, y con todo el templo repleto de cofrades, recordó a las juntas de gobierno de las cofradías allí presentes “la responsabilidad de tener en sus manos a las hermandades y cofradías”, ya que según éste “son el espejo donde se mira la fe de mucha gente sencilla”.

Las acertadas palabras del delegado diocesano para hermandades y cofradías cerraron el acto que, como cada año, marca el inicio formal de la agenda de Cuaresma cordobesa.