El Cristo de la Caridad, el primer Cristo del Descendimiento

La imagen llegó a procesionar en los primeros años de la cofradía del Campo de la Verdad

Cada Viernes Santo, desde la parroquia de San José y Espíritu Santo, procesiona la hermandad del Descendimiento. Una cofradía cordobesa que tiene por titular al Santísimo Cristo del Descendimiento, una talla realizada por el escultor valenciano Amadeo Ruiz Olmos en los años treinta del pasado siglo XX. Sin embargo, antes de la incorporación de la imagen, la hermandad contó un Crucificado conocido con la advocación del Cristo de la Caridad.

El Crucificado, que en la actualidad se venera en la parroquia de San José y Espíritu Santo, procesionó en los primeros años del siglo XX. Según cuenta la hermandad del Descendimiento en su web oficial, a finales de 1903 se empezó a organizar una hermandad para dar culto a una imagen de San José que se veneraba en la ermita del Santo Cristo, un templo situado a escasos metros de San José y Espíritu Santo.

En la procesión oficial

Este clima de devoción sirvió para que se volviera a fundar la hermandad del Cristo de las Ánimas, una extinta cofradía que tenía su sede en la ermita del Santo Cristo. Así, el 16 de febrero de 1908, quedó refundada la hermandad. Años más tarde, sus hermanos decidieron incorporarse a la procesión oficial del Viernes Santo cordobés representando el misterio del Descendimiento.

De esta forma, el Cristo de la Caridad procesionó durante aquellos años (ya que el primitivo Cristo de las Ánimas no podía formar parte del misterio por su reducido tamaño). En ese misterio se incluían también las imágenes de la Virgen del Rayo, una antigua imagen de San Juan Evangelista, los Santos Varones y las Tres Marías. Sin embargo, en torno a 1918, esta hermandad dejó de procesionar para acabar desapareciendo años más tarde.

El Cristo de la Caridad en un besapiés
El Cristo de la Caridad en un besapiés – ARCHIVO DE LA HERMANDAD DEL DESCENDIMIENTO

Posteriormente, la idea de crear una hermandad del Descendimiento en el barrio del Campo de la Verdad fue retomada por un grupo de jóvenes en la primavera de 1937. El 8 de junio de ese mismo año eran aprobados sus estatutos y su primera estación de penitencia tuvo lugar al año siguiente. Sin embargo, como el Cristo de la Caridad no era un Cristo del Descendimiento, la junta de gobierno decidió encargar uno nuevo a Amadeo Ruiz Olmos, procesionando por primera vez en la Semana Santa de 1939.

Pila promete cambios y la sustitución del hábito del Descendimiento

Pedro Jesús Pila promete cambios y la sustitución del hábito del Descendimiento de Córdoba

La candidatura se basa en tres pilares fundamentales: el culto, la formación y la caridad

CÓRDOBA – :

«Creemos que ha llegado el momento de darle un aire nuevo a la hermandad». Con esta premisa ha presentado su candidatura a hermano mayor Pedro Jesús Pila, que el próximo 24 de junio optará al cargo en las elecciones que celebrará la hermandad del Descendimiento. Un candidato que promete cambios sustanciales para la cofradía del Viernes Santo, entre los que se encuentran una propuesta para sustituir el hábito nazareno.

La candidatura presentada por Pila se vertebra en tres líneas de actuación: el culto, la formación, y la caridad. En el primero de estos aspectos el candidato pretende fomentar la participación de los hermanos, así como realizar un tipo de culto en torno a la figura de Santa Teresa de Jesús. Se conoce que la santa, a su paso por Córdoba, escucho misa en la parroquia de San José y Espíritu Santo, sede de la cofradía del Descendimiento.

En lo que respecta a formación, Pedro Jesús Pila tiene pensado realizar una serie de charlas formativas por los colegios del barrio, además de prestar especial atención al factor humano. «Ahora mismo vemos que el hermano debe buscar a la hermandad, pero creemos que la hermandad debe buscar al hermano», señaló en declaraciones a ABC. Asimismo, el candidato pretende continuar con la labor social que la corporación realiza en la actualidad, estudiando la posibilidad de incrementarla.

Cambio de hábito

Por otro lado, en el aspecto patrimonial, la candidatura presentada por Pila promete mejorar el patrimonio artístico de la hermandad, aunque no se aventura a adelantar grandes proyectos. «Ahora mismo desconocemos la realidad económica que hay en la hermandad y por ello no podemos ni debemos vender humo de algo que no podemos prometer», destacó. Lo que sí adelantó el candidato es que en caso de ser elegido, presentará un proyecto para la sustitución del hábito nazareno, que cambiará de tejido e incluirá la capa para todos los nazarenos.

Finalmente, Pedro Jesús Pila manifestó que lo que diferencia su candidatura de la presentada por Manuel Aguilera es la visión que tiene de la hermandad. «La idea es darle un aire nuevo a la a la cofradía, una visión diferente donde el factor humano sea protagonista». Ahora, los hermanos del Descendimiento tienen la última palabra.

Aguilera: continuismo para el Descendimiento

Manuel Aguilera presenta un proyecto continuista para la hermandad del Descendimiento de Córdoba

Foto: Rafael Carmona

ABC Córdoba. R.C.M. | 30/05/2018

Una candidatura continuista y renovadora con la labor realizada por José Enrique Domenech durante los últimos años. Así se presenta Manuel Aguilera, uno de los candidatos a hermano mayor de la hermandad del Descendimiento de Córdoba, que el próximo 24 de junio optará al cargo en unos comicios a los que concurrirán dos candidaturas. Un proyecto que pretende seguir con la renovación patrimonial e impulsar la obra social de la cofradía del Viernes Santo.

Manuel Aguilera ha formado parte de la junta de gobierno de la cofradía en los dos últimos mandatos: en el primero como prioste y en el segundo como auxiliar de priostía. Por ello, la línea que pretende seguir será continuista, aunque contará con hasta diez nuevos miembros. «Mis pensamientos son de una junta continuista y renovadora, siguiendo el trabajo que se está realizando en la hermandad, afrontando este puesto como una persona joven y capacitada para ello», señaló.

Así, en el apartado patrimonial, Aguilera seguiría incrementando el patrimonio como se ha estado haciendo en los últimos años, «siendo conscientes de las carencias que tiene la hermandad a día de hoy». En cuanto a proyectos para obtener mayores ingresos, el candidato pretende fomentar la difusión de las actividades que realiza la hermandad a través de redes sociales y medios de comunicación, además de seguir mejorando e impulsando la caseta de feria, ya que es una de las mayores fuentes de ingresos de la corporación.

Creación de un programa familiar

Por otro lado, la obra social será otro de los pilares fundamentales de la candidatura de Manuel Aguilera. Por ello se pondrá en marcha un «programa familiar» para hacer descuentos a familias en las que sus miembros sean hermanos. «Se da el caso de algunas familias que para hacer hermanos a sus hijos prefieren borrarse los padres, ya que no pueden afrontar el coste de todos. De esta forma queremos hacer descuentos y bonificaciones para que eso no ocurra», explicó.

Igualmente se seguirá trabajando con la labor que se realiza en la Cáritas parroquial y se potenciarán aún más las campañas de recogidas de alimentos que la cofradía organiza durante todo el año. Asimismo, Aguilera tiene pensado también poner en marcha un proyecto para los niños más necesitados del colegio Fray Albino, que durante el verano se quedan sin comedor. La idea es que durante esos meses puedan tener garantizada su comida diaria. Finalmente, el candidato continuará impulsando el grupo joven, intentando captar el mayor número de jóvenes posibles.

Un buen final

ABC Córdoba

El palio de Nuestra Señora del Buen Fin marcaba el contraste del Viernes Santo de Córdoba desde la parroquia de San José y Espíritu Santo. Con un movimiento alegre, la Dolorosa de Manuel Hernández despertó la alegría de sus vecinos, que con vítores la despedían, momentáneamente, de su barrio. Con la marcha «Virgen del Carmen», que compusiera Rafael Wals para la Virgen del Carmen Coronada de San Cayetano, Nuestra Señora del Buen Fin abandonaba la plaza de Santa Teresa hacia la carrera oficial.

Sin esperarlo, la Dolorosa del Campo de la Verdad, acompañada de la Banda de Música de la Esperanza, iba a encontrarse con su Hijo antes de su regreso al templo, gracias a un encuentro que tuvo lugar en el Patio de los Naranjos. En esta ocasión, el palio del Buen Fin lucía un alegre exorno floral en el que destacan las rosas blancas. Con «Saeta cordobesa», la Dolorosa abandonada el primer templo de la Diócesis.

Un barrio tras su Cristo

ABC Córdoba

El Viernes Santo es una jornada de luto, que de alguna forma se rompe cada año desde la otra orilla del río. Desde allí, en el Campo de la Verdad, la hermandad del Descendimiento pone el contraste jubiloso al silencio predominante de este día. Una corporación que arrastra a todo el barrio con el imponente misterio en el que los Santos Varones intentan bajar al Señor de la Cruz ante la presencia de la Virgen, San Juan y María Magdalena.

La plaza de Santa Teresa fue testigo del transitar de este paso de misterio hacia el bullicio del Puente Romano, en una de las estampas más clásicas de esta jornada repleta de nostalgia. Antes, una parada para una de las numerosas saetas que sonaron en honor al titular del Descendimiento, acompañado musicalmente por la banda de cornetas y tambores Caído-Fuensanta. De forma puntual, el misterio entraba en la carrera oficial antes de acelerar su paso de camino al templo. Ya en la entrada, la lluvia castigó a ambos pasos con un impotante aguacero. No obstante, las marchas sonaron hasta el final tras el misterio.

 

El Descendimiento de Córdoba enriquecerá su Cruz parroquial y estrenará un INRI

Foto Roldán Serrano. ABC Córdoba

Se ejecutará también un nuevo mástil para la bandera de la corporación y unas borlas para el paso de palio

La hermandad del Santísimo Cristo del Descendimiento y Nuestra Señora del Buen Fin sigue aumentando notablemente su patrimonio. De esta forma, la cofradía del Campo de la Verdad presentará diversas novedades en su estación de penitencia del próximo Viernes Santo. Uno de ellos será el enriquecimiento de la Cruz parroquial, estrenada hace ya algunos años. Igualmente, estrenará un nuevo INRI para la Cruz del Señor, un nuevo mástil para la bandera de la corporación y cuatro borlas en metal plateado para las maniguetas del paso de palio.

El orfebre cordobés Manuel Aguilera será el encargo de ejecutar el enriquecimiento de la Cruz parroquial, que consistirá en la realización de rayos, cantoneras y ornamentación vegetal para la Cruz, así como cuatro ángeles con motivos pasionistas en la parte inferior de la misma, todo ello realizado en metal repujado y cincelado. Igualmente, el taller de Manuel Aguilera ejecutará el nuevo mástil para la bandera de la corporación, y unas asas para hacer más llevadera la Cruz de guía.

Nuevas borlas e INRI

Para el paso de palio de la Virgen del Buen Fin se ejecutarán cuatro nuevas borlas de metal plateado y cincelado, que penderán de las cuatro maniguetas. Por otro lado, el Santísimo Cristo del Descendimiento estrenará un nuevo INRI para su Cruz, en plata de ley con baño de oro, que seguirá el estilo de las cantoneras que se estrenaron hace algunos años gracias a la donación de sus costaleros.

Finalmente, aunque no será un estreno propio para el Viernes Santo, la Virgen del Fin y la Virgen del Refugio están luciendo durante la Cuaresma dos aros de estrellas, con diseño propio cada uno de ellos y realizados en metal con baño de plata. Dichas piezas han sido donadas por el grupo joven de la hermandad y un grupo hermanos respectivamente.

Una marcha de «carácter triunfal» para la Virgen del Buen Fin de Córdoba

La banda de la Esperanza estrena la nueva obra del joven compositor Pablo Martínez

La marcha procesional titulada «La Virgen del Buen Fin», compuesta por el músico Pablo Martínez, es la nueva composición que incrementará el patrimonio musical de la hermandad del Descendimiento. La obra -estrenada este sábado por la banda de la Esperanza en el concierto de Cuaresma ofrecido en la parroquia de San José y Espíritu Santo– posee «un carácter triunfal» y cuenta con «con motivos de la Salve dedicada a la Virgen del Buen Fin», según explica su autor.

«La Virgen del Buen Fin» es una marcha que comienza con una introducción a cornetas y tambores con un matiz «forte» que da paso al tema principal, mucho más lírico, melodioso y suave. El trío, la parte más melodiosa de la partitura, es la parte que más transmite, tal y como cuenta el joven compositor.

De esta forma, Pablo Martínez fue el encargado de dirigir a la banda en el estreno de su obra. «He recibido muchísimas muestras de cariño y espero que la marcha suene mucho y la gente se familiarice con ella». Ha explicado.

La idea de la nueva marcha nació «a finales del 2016, hablando con un hermano de la cofradía y costalero de Nuestra Señora del Buen Fin», al cual le había gustado su anterior marcha, «Aires de Esperanza».

Pablo Martínez, que actualmente cursa el sexto curso del grado profesional de clarinete, estrenará también durante esta Cuaresma la marcha «La Expiración», dedicada a la hermandad del Viernes Santo con motivo del centenario de su refundación.

El anhelo de la cofradía es un nuevo palio

Diseño Manto Virgen Buen Fin Córdoba

Presentación del dibujo del manto en 2009 – Archivo

El hermano mayor del Descendimiento reconoce que aún no han abordado el proyecto del manto de la Virgen «por su coste»

En marzo de 2009, la hermandad del Descendimiento presentó el proyecto de un nuevo manto para la Virgen del Buen Fin. Una pieza diseñada por fray Ricardo de Córdoba, pero que aún no han podido abordar «por su coste». No obstante, como puntualiza el hermano mayor de la corporación, José Enrique Domenech, «el anhelo de la cofradía es tener un nuevo palio», señala.

Actualmente, la hermandad cuenta con un palio bordado en aplicación. «Aunque estamos contentos con el actual palio, reconocemos que necesita un salto de calidad, que es el que queremos darle en un futuro», traslada Domenech como una de las prioridades de la actual junta de gobierno. A pesar de estos proyectos, el hermano mayor recuerda que en junio de este año acaba el mandato de la actual junta de gobierno, por lo que si entra un nuevo equipo «pueden tener otras prioridades», matiza.

Asimismo, el hermano mayor de la cofradía del Campo de la Verdad adelanta que abordarán en un futuro estos proyectos buscando «financiación externa, sin olvidarnos de nuestra obra social», aclara.

Cuando finalmente la hermandad inicie el proyecto del manto, seguirán el diseño marcado por fray Ricardo de Córdoba hace casi una década, «no tendría modificaciones», reconoce. Uno de los elementos más destacados del dibujo que el capuchino presentó se encuentra en la parte central, con la paloma del Espíritu Santo sobre un corazón traspasado por la espada de Simeón, y justamente debajo el escudo de la cofradía.

¿Carnaval y cofradías? Es posible gracias al Descendimiento de Córdoba

Cortejo de la hermandad del Descendimiento - R. SERRANO

Cortejo de la hermandad del Descendimiento – R. SERRANO

La hermandad organiza un ensayo general de las agrupaciones con carácter solidario

¿Quién dijo que las cofradías y el carnaval eran incompatibles? Dos sentimientos que se solapan habitualmente en el mes de febrero y que cuentan con numerosos seguidores comunes. Tanto es así, que la hermandad del Descendimiento ha querido aunarlas con la organización de un ensayo solidario de agrupaciones carnavalescas que tendrá lugar el domingo, 14 de enero.

De esta forma, mientras las cofradías comienzan a anunciar sus «igualá» de cara a la Semana Santa de Córdoba, los grupos de carnaval apuran los últimos días antes del inicio del Concurso de Agrupaciones el 26 de enero. Una preparación para la que siete formaciones realizarán su ensayo general de forma conjunta gracias al recital organizado por la hermandad del Descendimiento, que tiene como objetivo recaudar fondos para la obra social de la corporación.

En cuanto al cartel, se compone de tres comparsas –«La Tartana», «Piedra, papel o Tejera» y «Pasen y vean» – y cuatro chirigotas, «Pole Posicion», «Los herederos de Doña Mariana», «Valla cuelgue» y «Filosofía y Letras». El ensayo general tendrá lugar el sábado, 14 de enero a partir de las 13.30 horas en la Nave del Polígono Chinales situada frente a Coralbe.

Un cuarto de siglo de la retirada de las figuras de Ruiz Olmos en el Descendimiento de Córdoba

Antiguo Misterio del Descendimiento - M. ÁNGEL

Antiguo Misterio del Descendimiento – M. ÁNGEL

La cofradía del Viernes Santo tuvo que sustituirlas por el elevado peso

En el año 1994, Miguel Ángel González Jurado talló las primeras imágenes secundarias del misterio del Descendimiento, que venían a sustituir al que diseñara Amadeo Ruiz Olmos, autor también de la imagen titular. Las razones de este cambio radicaban en el excesivo peso de las figuras, que superaban los 2.000 kilogramos. Una renovación de la que se cumplen ahora 25 años.

Amadeo Ruiz Olmos fue un joven escultor valenciano que llegó a Córdoba fruto de la guerra. Rápidamente aceptó la propuesta de la cofradía y realizó la maqueta de todo el misterio formado por el Cristo, la Virgen, San Juan, los dos Santos Varones y las tres Marías, todos ellos para ser tallados en madera totalmente y después ser dorada, estofada y policromada.

La del Cristo –que se mantiene- y la de María Magdalena fueron las dos primeras figuras encargadas. Asimismo, debido a que los vestidos de José de Arimatea y Nicodemo eran bastante pobres, Ruiz Olmos los revistió con escayola y cartón. De esta forma, en 1939 el paso desfilaría con estas cuatro imágenes, más la antigua Virgen del Rayo y San Juan Evangelista. El peso y las dimensiones de éstas, obligaron a la corporación a encargar un nuevo paso de salida, que sería realizado por Antonio Corrales.

Los años 50 fueron difíciles para la cofradía. No obstante, en 1960 fueron bendecidas dos nuevas imágenes del misterio que concibió Ruiz Olmos, la Virgen y el San Juan. Casi dos décadas después,  serían las figuras de José de Arimatea y Nicodemo las que se sumarían al misterio bajo el pago de 100.000 pesetas. La distribución que ideó Amadeo Ruiz, fiel a su proyecto original, consistía en que un Varón subido en lo alto de la escalera se dispone a desclavar el brazo izquierdo de Cristo, aún unido a la cruz.

A pesar de que la cofradía había logrado completar el paso de misterio, ahora se enfrentaban a un nuevo problema, el peso del mismo, que superaba los 2.000 kg. Por este motivo, la hermandad se ve obligada a renovar las imágenes –excepto la del Cristo- ya que la moda del costal se iba imponiendo y resultaba imposible portar a hombros tanto peso.

 

30 años de la incorporación de la Virgen del Buen Fin a la Semana Santa de Córdoba

Ntra. Sra. del Buen Fin Cordoba

Ntra. Sra. del Buen Fin. Foto: Roldán Serrano

La Dolorosa llegó a la hermandad del Descendimiento en 1985

El Viernes Santo de 1987 se incorporó a la Semana Santa de Córdoba la imagen de Nuestra Señora del Buen Fin. Una Dolorosa que llegó a la cofradía el Viernes Santo en 1985, proveniente de un anticuario de Sevilla, gracias a la intercesión de Fray Ricardo de Córdoba. De hecho, la imagen recibió esta advocación siguiendo las sugerencias de Fray Ricardo en su pregón de Semana Santa de 1983. Así las cosas, en 2017 la imagen cumplió 30 años de su incorporación a la Semana Mayor de la ciudad.

La imagen de la Virgen, realizada en 1979 por el imaginero sevillano Hernández de León, fue adquirida por el anticuario sevillano de los hermanos Morillo, que sólo disponían del busto y las manos. La Dolorosa, en un principio, tenía como destino la hermandad de los Dolores de Salteras, pero fue desechada. Con posterioridad a este hecho, serían los mismos dueños del anticuario los encargados de realizarle a la imagen unas manos de escayola policromada y un candelero de madera de pino.

Bendecida en 1985

De esta forma, una vez en Córdoba, la Virgen del Buen Fin fue bendecida el 12 de octubre de 1985 en una misa concelebrada por el entonces párroco de San José y Espíritu Santo, José Luque Requerey, el consiliario de la corporación Antonio Carreras y el propio Fray Ricardo de Córdoba. Dos años más tarde, en 1987, la imagen realizaría su primera salida procesional junto al Santísimo Cristo del Descendimiento. Para la ocasión, la Dolorosa estrenaría un paso de palio que se ha venido ejecutando poco a poco desde entonces.

Asimismo, la Virgen del Buen Fin ha contado con varias intervenciones a lo largo de su historia, pero sin duda la más importante fue la que le realizó en 2009 el imaginero cordobés Francisco Romero Zafra. En esta restauración se le aplicó una nueva policromía de mayor calidad, además de sustituir la manos de la Dolorosa por otras a imagen y semejanza de las primeras, pero realizadas ya en madera de cedro. Por último, se le cambió el candelero por uno realizado en madera de cedro, además de nuevas articulaciones.

 

Un Buen Final

ABC Córdoba – R.C.M. 15/04/2017
Foto: Roldán Serrano

Al igual que en el caso del Descendimiento, Nuestra Señora del Buen Fin inició su discurrir desde el Campo de la Verdad, donde la esperaban cientos de devotos en la Plaza de Santa Teresa para entregar sus plegarias a la Dolorosa de Manuel Hernández, que lucía flores blancas en las jarras y el friso. Antes de llegar a la Calahorra, las saetas se alternaron con marchas como «Virgen de los Negritos» o «Una oración a la Virgen».

Con un andar elegante, la Virgen del Buen Fin llegaba a la calle Torrijos con la marcha «Virgen del Carmen» compuesta por Rafael Wals y dedicada a la imagen coronada de San Cayetano. Con saya blanca, la Dolorosa del Campo de la Verdad, con la tez iluminada por la cera derretida de la candelería, llenaba de luz el Patio de los Naranjos para hacer su entrada en la Santa Iglesia Catedral.